Blog

Batería de las Damas: Historia militar y rutas para visitarla en Donostia

Historia y función defensiva de la batería La Batería de las Damas surge a finales del siglo XVI, cuando el ingeniero italiano Tiburzio Spannocchi, encargado de la renovación de la muralla medieval para adaptarla a los nuevos tiempos y nuevos modos de hacer la guerra, decide construirla en la ladera suroeste del monte Urgull. Anteriormente […]

batería

Categoría/s

Historia y función defensiva de la batería

La Batería de las Damas surge a finales del siglo XVI, cuando el ingeniero italiano Tiburzio Spannocchi, encargado de la renovación de la muralla medieval para adaptarla a los nuevos tiempos y nuevos modos de hacer la guerra, decide construirla en la ladera suroeste del monte Urgull. Anteriormente en el mismo lugar existía el torreón de Santa Clara, construido apenas unos años antes, en 1571, que Spannocchi manda demoler para poder colocar la batería.

La batería se coloca en un lugar estratégico, ya que desde ella se pueden observar toda la bahía de La Concha, la isla de Santa Clara, la entrada a la bahía e incluso el monte Igeldo, pero además sirve para poder disparar las salvas en honor a los reyes, en caso de visita.

images 2
La batería vista desde la playa de La Concha. Foto de garcilanga.

Durante siglos se utilizó con fines militares, evidentemente, hasta que la ciudad dejó de ser plaza militar y cayó en desuso. No es hasta el año 1925 que el ayuntamiento compra el monte al estado para convertirlo en un espacio público y que empiezan las obras de rehabilitación que adaptarán las construcciones a su nuevo uso. Así, se tiran numerosas estructuras pertenecientes al castillo, pero otras tantas se mantienen, siendo el caso de esta batería.

La batería poseía, además del mirador para vigilar y colocar los cañones, un pequeño edificio para munición y otro un poco más grande para alojar a los soldados. Ambos fueron mantenidos durante los trabajos de adaptación, convirtiéndose el primero en lugar para cuentacuentos y talleres infantiles y el segundo en una pequeña biblioteca infantil que abre en semana santa y verano. Los uros donde antaño se apostaban los soldados, sirven ahora de miradores con una vista a la bahía espectacular, quizá de las mejores vistas de la ciudad por su amplia panorámica sobre la bahía.

Ubicación y cómo llegar

La batería se encuentra en la falda suroeste del monte Urgull, perfectamente visible desde la bahía de La Concha, y perfectamente reconocible por el edificio que ahora alberga la biblioteca de verano. A medio camino de la ladera, no es difícil acceder a esta batería, habiendo un camino principal para llegar a este espacio con unas vistas increíbles. Entrando a la Parte Vieja por Portaletas, giramos a la izquierda y subimos todo recto hasta acceder al monte Urgull a través de una puerta de piedra no muy alta. Si avanzamos un poco el camino se bifurca en dos: el de la izquierda nos llevará al Paseo de los Curas y el derecho a la Batería de las Damas, así de fácil.

Otra manera de llegar es desde el Paseo Nuevo. Subiendo la cuesta que se encuentra a apenas unos metros de la escultura de Jorge Oteiza «Construcción Vacía», seguiremos el camino que, dando una vuelta más larga, nos llevará a la Batería baja de Santa Clara, que a su vez está conectada con la Batería de las Damas. Y si lo que queremos es llegar desde la cima, hay unas escaleras muy empinadas escondidas entre los árboles que nos llevan desde la zona del Polvorín hasta la batería de forma rápida y directa.

Qué ver en la batería

Además de unas vistas espectaculares de la bahía, la isla, el mar Cantábrico y la ciudad, todo en uno; aquí también encontraremos los dos edificios ya mencionados, que si venimos con niños serán parada casi obligatoria si venimos en temporada de verano.

CAT 4 4 166
La biblioteca lleva funcionando desde hace décadas. Aquí una foto de los años 80. Foto del Centro de Atracción y Turismo.

Aquí también tenemos cuatro cañones Saint Chamond de 7,5 centímetros colocados «a barbeta», que significa que disparan por encima del muro y no a través de cañoneras abiertas en él. Estos cañones provienen de la guerra con Marruecos, pero no son los únicos que han observado la bahía desde aquí, ya que han ido cambiando con el paso del tiempo y de las mejoras en armas de artillería. Hoy en día están inutilizables, evidentemente, y su uso principal es servir de atrezzo en fotos y juegos infantiles, y es que no es raro ver a niños subidos encima como si fueran caballos.

Rutas y senderos cercanos

Todo el monte Urgull es un lugar excelente para caminar, repleto como está de senderos y caminos. Algunos de estos están a plena vista, como es el Paseo de los Curas, justo debajo de la Batería de las Damas, otros, sin embargo, están escondidos y llevan a lugares insospechados, como puede ser el camino que lleva a la galería de tiro situada al otro lado del monte.

Algunos son fáciles de hacer, ya que están asfaltados y no tienen mayor inclinación, otros, al contrario, se abren a través de los árboles y tienen escaleras empinadas y húmedas en las que hay que caminar con cuidado.

Sea como fuere, no importa qué camino o sendero escojas, nunca estarás demasiado perdido, y es que la salida del monte es siempre hacia abajo, hacia el mar. Aquí, a los pies del monte, se encuentra, de hecho, uno de los paseos más famosos de la ciudad, el Paseo Nuevo que rodea el monte bordeando el mar y que es especialmente bonito hacer al atardecer.

Curiosidades históricas y anécdotas locales

El dato curioso más interesante de la Batería de las Damas es, precisamente, su nombre. Cerca de lo que hoy en día es el Paseo Nuevo, existía antiguamente una fuente de agua a donde las mujeres donostiarras iban con asiduidad, ya que las fuentes escaseaban en una Donosti rodeada de murallas y agua de mar. Los soldados de Urgull, faltos de mujeres allí arriba, se acercaban al camino para tontear con las donostiarras, y de ahí el nombre «Batería de las Damas» o «Batería de las Mujeres». Puede que más de un donostiarra sea descendiente de aquellos ligoteos, ¡quién sabe!

images 1
Los cañones siguen vigilando la bahía. Foto de Turismo Vasco.

Otro dato curioso es que el muro que sujeta la biblioteca de verano, es usada por jóvenes aficionados a la escalada para practicar este deporte al aire libre. Sus piedras de tamaños y formas irregulares hacen las delicias de estos deportistas, que así pueden hacer ejercicio en un lugar lleno de historia y con unas vistas fantásticas, si bien la mayor parte del tiempo les estén dando la espalda.

Compartir